El Tribunal Oral Federal de Paraná (TOF) resolvió este viernes condenar a Alberto Barnada, que fue acusado de transportar 550 kilos de explosivos, a la pena de tres años de prisión condicional por trasladar explosivos adquiridos en manera irregular desde Córdoba hacia Misiones. Le decomisaron la camioneta y los explosivos. Fiscalía pidió que el material explosivo sea destruido. La camioneta fue retenida en la ruta 12 el 12 de junio de 2024 en el puesto caminero Santa María.
viernes 12 de septiembre de 2025 | 18:59hs.
El Tribunal Oral Federal (TOF), integrado por Noemí Berros, condenó este viernes a Alberto Barnada, de 77 años, que fue imputado por el delito de tráfico ilegal de explosivos. El ahora condenado a tres años de prisión condicional fue detenido en un operativo en el que se detectó y se secuestró 500 kilos de Gelamón, un material explosivo, que el acusado transportaba en una Toyota Hilux.
El hecho fue calificado por el fiscal general federal José Ignacio Candioti como “una conducta dolosa de altísimo peligro social”. La camioneta con la explosiva carga fue retenida en la ruta 12 en un procedimiento que se realizaba el 12 de junio de 2024 en el puesto caminero Santa María.
La condena fue menor a la solicitada por el Ministerio Público Fiscal (MPF), pero respaldó la hipótesis de los acusadores. Desde la defensa se mostró satisfacción ante el fallo porque si bien no absolvió a su asistido, hizo lugar a planteos que se realizaron de manera subsidiaria.
La sentencia comprendió el decomiso de la camioneta que se utilizó en el traslado de los explosivos. En este sentido, el fiscal expresó que “la camioneta era un instrumento directo del delito”, sostuvo Candioti en declaraciones que reprodujo Canal 9 Litoral. En ese orden, destacó que el vehículo y el cargamento fueron incautados por orden judicial.
Destrucción
En relación al destino de los explosivos decomisados, el fiscal expresó: “Esperamos que el Gelamón sea destruido. No corresponde que semejante cantidad de explosivos quede almacenada”. Según el fiscal, el volumen incautado supera el utilizado en el atentado a la AMIA —320 kilos de TNT— y podría haber volado un puente entero, según estudios científicos presentados en el juicio.
El fiscal también valoró el rol de la policía de Entre Ríos en la detección del cargamento: “Actuaron acertadamente. Por eso creemos que el vehículo debería quedar en la provincia, aunque sabemos que la Corte Suprema tiene la última palabra sobre los bienes decomisados”.
Durante el juicio, Fiscalía presentó mensajes y audios extraídos del teléfono de Bernada que, según el fiscal “demuestran que tenía pleno conocimiento de la ilicitud y del riesgo que implicaba su conducta”. También destacó que “Barnada eligió conscientemente violar la ley. No fue negligencia, fue decisión”.
Por su parte, el defensor Andrés Bacigalupo, expresó la conformidad de la defensa que compartió con Ladislao Uzín Olleros, con el fallo. Así, no obstante que la jueza rechazó el pedido de absolución valoró que “se concretó nuestro pedido subsidiario. Sentimos que se escuchó a la defensa y que se recepcionaron partes de nuestros argumentos”.
Bacigalupo destacó que la magistrada aplicó “criterios de humanidad y utilidad social” en la sanción penal, y consideró que el fallo “luce coherente con otras condenas del tribunal en los últimos tiempos”.
El texto completo de la sentencia se dará a conocer el 19 de septiembre. “Allí se explicarán en detalle las razones de esta decisión”, concluyó la defensa. (APFDigital)







